¿TU GATO SE ABURRE?

Hoy en día pasamos muchas horas fuera de casa, los trabajos tienen jornadas eternas y el poco tiempo que nos sobra lo disfrutamos fuera del hogar. Este ritmo de vida deberíamos ser conscientes de que no todas las mascotas pueden aguantarlo. Por lo pronto, a toda persona que tuviera estos horarios le desaconsejaría rotundamente tener un perro, salvo que hubiera otros integrantes de la familia que pudieran hacerse cargo del animal.

Como ya sabemos, los gatos son animales más independientes y soportan mucho mejor la soledad ya que por naturaleza son autosuficientes y no son gregarios, es decir, no necesitan vivir en comunidad. Esta afirmación es matizable según la raza de gato, pues no es lo mismo un siamés que un común europeo por poner un ejemplo.

Dicho esto, muchas personas tienen reparos a la hora de dejar a solas a sus gatos durante la jornada laboral. Si no hay otro remedio, podéis estar totalmente tranquilos de que esto no supone para el animal una crueldad, siempre y cuando estemos hablando de ausencias razonables. Muchas veces nosotros les necesitamos más a ellos que ellos a nosotros.

Lo que sí puede ocurrir es que el gato se aburra aparentemente. Partiremos de la premisa de que el gato duerme tres cuartas parte del día, pues es un cazador y minimizará todos sus esfuerzos para estar preparado para una supuesta caza. Normalmente su mayor actividad se registra a partir de las 6 de la tarde, hora a la que muchos trabajadores terminan su jornada.



Si tenemos un pequeño jardín el gato disfrutará persiguiendo pájaros, atrapando insectos o mirando a las personas que pasan por la calle. Tenemos que garantizar que el espacio abierto al que tiene acceso el gato no pueda suponer un riesgo para su vida. Si vivimos en un piso (apartamento) pequeño, sin acceso a espacios abiertos, no debemos pensar que es un hogar no apto para los gatos ya que un felino lo que quiere es un territorio que pueda dominar.

Para la estimulación mental del gato colocaremos algún mueble o repisa cerca de una ventana para que pueda subirse a vigilar. Colocaremos este "puesto de vigía" en la ventana del hogar que mejores vistas tenga, es decir, paso de gente y otros animales, vehículos, aves, todo lo que pueda ser interesante para nuestro felino que, con toda seguridad, estará mucho tiempo controlando los alrededores de su territorio.

Si tu apartamento es una vivienda sin vistas, lo que haremos es poner estanterías altas a las que pueda subirse el gato. También valdrían armarios u otros muebles de gran altura desde los que el felino pueda vigilar. En invierno suelen optar por sitios más acogedores como pudiera ser una cama o un radiador.

Es básico y fundamental que el gato tenga juguetes. No hay que gastarse el dinero ni volverse loco. Un gato puede jugar con cualquier cosa. Les gustan los objetos suaves y no muy grandes que puedan transportar pero puede valernos una cuerda o un palo flexible. Aunque el gato jugará por su cuenta debemos dedicar como mínimo media hora diaria a jugar con él para una correcta estimulación física y psíquica. Hay que alternar el uso de los diferentes juguetes para motivarles y una recomendación que siempre hago, tanto en perros como en gatos, es utilizar juguetes dispensadores de comida, les encanta y les entretiene mucho más que cualquier otro, ya que obtienen un resultado de la "caza".



Podemos también esconder, cuando esté distraído, pequeñas recompensas por la casa para que las busque y se entretenga. Las posibilidades de entretener a un felino son muy amplias pero nuestra intervención es fundamental y por poco tiempo que tengamos, hay que dedicarle parte de él a nuestros compañeros peludos si queremos que sean felices.

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