UNIDOS POR LA VIDA

Esta es la historia de Perrete. Un cruce de braco de menos de un año. Una auténtica preciosidad no deseada por uno de tantos escopeteros que se hacen llamar cazadores. Un malnacido con licencia de armas, inepto, despreciable, sin corazón.

Perrete está solo, temblando. Lleva días vagando por un pueblo de Castilla La Mancha que le mira indiferente. Apenas se tiene en pie. Posa sus famélicos cuartos traseros en el suelo mirando el horizonte, pensando quizás en el porqué de su desdichada suerte. Sabe que su final no está muy lejos, ya no puede más. Ve a una anciana subiendo calle arriba. La anciana apoya su cuerpo en un bastón, objeto que Perrete asocia al palo con el que el indeseable de su dueño le pegó. Ladra, no quiere que le peguen más, tiene muchísimo miedo.

La noche cae y ese saquito de huesos pasa inadvertido al mundo. Pero su vida no acaba ahí, no mientras un cuidacan esté, por casualidades del destino, cerca de ese animal. Sus ojos son profundos pozos de pena y agradecimiento.

Me gustaría decir que la historia de Perrete es un cuento, una ficción que solo existe en los libros y que no ocurrió ayer mismo. Perrete es uno más, una víctima real de este año que empieza. Nos hubiera encantado empezar el año llenos de alegría e ilusión, pero Perrete nos dio un toque de atención. Un toque de atención al mundo: mirad acaba de empezar el año y seguimos igual, abandonando vidas a su suerte.

Y a todos esos criadores que nos tacháis de animalistas, primero sabed que es un gran orgullo serlo. En segundo lugar he de deciros que está muy bien que defendáis la cría para los llamados "perros de utilidad". Pero amigos, se les olvida una cosa... los perros no son instrumentos, son vidas, son almas que sienten y sufren exactamente igual que nosotros con el problema añadido de que jamás entenderán por qué les abandonan.

Seguirán defendiendo la cría y la compra, pero nosotros no nos rendiremos y lucharemos por la adopción, por un mundo sin abandonos, por la esterilización masiva, por unos refugios sin miles de almas esperando una nueva oportunidad. Recordaremos al mundo que cuando se compra un perro o un gato, un semejante suyo pierde una oportunidad y se pudre dentro de una jaula en el mejor de los casos.

Confiamos en que cada vez haya menos historias como las de Perrete y más amigos, compañeros, cuidacanes o como queráis que os llamemos unidos por esta gran causa.

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