EMPEZAR A ADIESTRAR

¡Hola amigas/os! Como bien sabéis un perro es como un niño pequeño, si no se educa correctamente crecerá con vicios y problemas de conducta difíciles de corregir. Mucha gente piensa que un perro no necesita educación y al final se da cuenta de que tienen un animal incontrolable. Para evitar conductas indeseables o situaciones descontroladas vamos a proporcionar a nuestro animal una educación adecuada. La mejor edad para empezar es desde cachorro, pero recordad que nunca es tarde para comenzar un adiestramiento.
 
Nos propondremos comenzar por enseñar a nuestro amigo los comandos más básicos. Acudir al nombre, sentarse o quedarse quieto pueden ser las ordenes más recurrentes en la convivencia común y es posible que no necesitemos muchas más. Aunque estoy seguro que si le cogéis el gusto acabaréis enseñando a vuestro amigo una infinidad de comandos.




A la gente que me dice que no tiene tiempo para educar a su mascota siempre le respondo que no necesita más que 20 minutos diarios. Es una cuestión más de voluntad que de tiempo. Una vez listos y dispuestos nos iremos a una zona abierta y tranquila, porque no conviene mezclar los lugares de descanso o comida con los lugares de "entrenamiento". Las sesiones no superarán los 20 minutos. Para mi con 10-15 minutos por sesión es suficiente. Las sesiones no serán mas de dos al día.
 
Comenzaremos la sesión repitiendo comandos que el perro ya sepa, algo facilito a modo de calentamiento, como el "sentado". El adiestramiento siempre será en positivo, es decir, premiaremos las conductas que queramos que el perro aprenda pero no castigaremos las conductas mal ejecutadas. Para premiar podemos usar palabras bonitas o "chucherías" para perros. Poco a poco sustituiremos la comida por las palabras bonitas y caricias, para no convertir al perro en un adicto a la comida. El tono de voz será alegre y firme y premiaremos siempre la conducta deseada aunque esta ocurra de manera espontánea.
 
Solo entrenaremos cuando el perro esté tranquilo. Igualmente nuestra energía es muy importante, por lo que un día que no tengamos paciencia o estemos enfadados no entrenaremos. Asegúrate que toda la familia utiliza las mismas órdenes y gestos que le has enseñado al perro, con las mismas palabras, para no hacerle un lío. 
 
Recuerda que al terminar los ejercicios jugaremos un poquito para que se relaje. Y hasta aquí el consejo de hoy.
 
¡Hasta otra!

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