ECHAMOS UNA MANO A JPELIRROJO CON HARLEM

Saludos amigos. Los youtubers saben mucho de editar vídeos, de contar grandes historias, y de hacernos sonreír, pero de animales... alguno anda un poquito perdido, ¡no se puede saber de todo! No es el caso de JP, que se maneja muy bien con Harlem, pero como dice la expresión en latín "quid pro quo" así que vamos a echar una ciber mano a los animalistas de YouTube.

Nuestro protagonista pelirrojo confesó al mundo el otro día, tras disfrutar de una buena película en el cine, que quiere hacer lo mejor posible con Harlem y que se quiere sacar un título de adiestrador, pero que existen muchos métodos y mucha información que puede resultar un poco liosa.



Para empezar JP decirte dos cosas. En primer lugar, que sepas que para ser buen amo o dueño de una mascota no es necesario ser adiestrador. Lo que sí es imprescindible es actitud y compromiso, más aun cuando el animal es cachorro, pero estas cualidades las hemos apreciado todos desde el vídeo de la adopción.

Seguidamente, te confieso como adiestrador que soy, que llevas razón, hay mucha información, muchos métodos y mucho lío en este mundillo, que no deja de ser una ciencia moderna. A diferencia de la psicología humana, a la psicología canina le queda mucho por desarrollarse, por lo que tenemos que ser selectivos con lo que aprendemos para no volvernos locos.

Te voy a hacer a ti y a mis lectores (que ya lo sabrán seguro), un resumen de los métodos de modificación de conducta que existen, básicamente son dos:

  • La teoría moderna se basa en el condicionamiento mediante refuerzos positivos. Se trata de grabar en el perro conductas específicas con estímulos agradables para el animal.


  • La teoría tradicional, punto de partida del adiestramiento, basada en el condicionamiento mediante refuerzos aversivos (desagradables para el animal).


¿Y qué pasa con la teoría conginitivo emocional? Bueno, que nadie se me enfade, pero esta "nueva" teoría es una simple evolución del refuerzo positivo y no aporta gran cosa a efectos prácticos. Para resumir implicaría que el perro comprendiera los ejercicios que realiza, con la motivación central del afecto que siente por su dueño.

JP, si no quieres volverte loco, céntrate en las dos primeras teorías. No digo que la cognitiva esté mal, pero bajo mi modesta opinión es una complicación teórica que parte de la misma base que el refuerzo positivo para alcanzar variantes muy similares. Por ello mi recomendación, dado que no tienes mucho tiempo al día para ello, es que seas práctico y dejes el adiestramiento cognitivo para otro momento.

El refuerzo positivo es muy sencillo de aplicar y no tiene apenas efectos secundarios si se emplea mal. Según los vídeos que he visto, lo has utilizado con mucho acierto para enseñar a Harlem a subir escaleras, enseñar el comando sentado, y el comando quieto, una progresión de enseñanza lógica y efectiva, ¡muy bien! Como recomendación yo añadiría el comando suelta, cuando juegues a la pelota con Harlem, porque cuando este peludo alcance su etapa adulta, será un perro grande y poderoso, y cuanto mayor control tengas sobre él, menos sorpresas desagradables os llevareís.






Por otro lado, sé que como imagen pública no puedes hablar de castigo, pero por lo menos que sepas que el castigo no es solo dañar a un animal, que sería lo que en etología llamamos castigo positivo, sino que en la teoría tradicional también existe el castigo negativo, que sería retirar al perro algo que le agrade sin causarle ningún daño. El castigo negativo puede ser un buen aliado en el adiestramiento. No obstante, jamás aplicaremos castigo positivo, porque aunque en la naturaleza es algo habitual, es difícil de usar en su justa medida y puede causar fobias y trastornos.

Como paisano de Madrid, te diré que en la capital de España, imparten cursos (en algunos he colaborado) de cada clase de adiestramiento, pero lamentablemente suelen centrarse en un solo método y despreciar los demás. Si alguien quiere hacer un curso de adiestrador que merezca la pena, debe exigir que le enseñen las diferentes teorías y, sobre todo, que enseñen a corregir problemas de conducta, que es lo relativamente complejo.

Bueno, y llegado este momento, siento la longitud de este post, pero quería despejar un poco la oscuridad que muchas veces hay sobre el mundo del adiestramiento. Escribidme, comentar y si os gusta esta publicación, en el próximo post enseñaremos a JP y a Ro a que Harlem no se coma los cojines del salón ni sus disfraces.

¡Hasta la próxima! ¡Un saludo... salvaje!

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