EL KARMA Y LA ENERGÍA

Saludos amigos. Hay conceptos que muchas veces utilizamos por modas, porque hemos oído hablar a otros o simplemente nos suenan. El karma es uno de ellos. Sin meternos en la profundidad de este término, que la tiene dentro de las doctrinas hinduista y budista, nos quedaremos con la esencia, con su significado. El karma no son recompensas ni castigos mágicos, es pura y llanamente consecuencias. 

En un mundo donde todos somos energía, de una manera u otra, el karma supone un equilibrio natural, donde el que actúa de manera negativa o positiva acaba recibiendo de vuelta esa energía negativa o positiva. La manifestación del karma no ha de ser siempre física, sino que  también puede ser mental. Por poner un ejemplo, aquel que ayuda a los demás por voluntad propia, acaba recibiendo satisfacción cuando realiza esos actos, ya sea en forma de gratitud del ayudado o de plenitud personal.

Los animales son capaces de captar más fácilmente esa energía que desprendemos y en ellos, las consecuencias se manifiestan de forma reactiva. Si nosotros educamos a un perro en el nerviosismo, en la falta de respeto o en la violencia física, la energía que proyectará el animal muy probablemente será en forma negativa, como puede ser a través de la agresividad.

Como no vivimos solos, sino en comunidad, debemos procurar que la energía negativa que esté a nuestro alrededor, como lo está en las llamadas personas tóxicas, no nos afecte, porque de lo contrario nuestro karma se verá igualmente alterado.

¡Un saludo salvaje!

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