Saludos amigos. En muchos países ya ha llegado el calor... y de qué forma. Y qué mejor manera de refrescarse que dándose un baño en la piscina. Nuestro protagonista de hoy es un bañista... un tanto peculiar, pues pesa en torno a los 500 kilos y no hay bañador que le valga.
¡Hasta la próxima!
¡Estamos hablando de un oso! Los osos, por pesados que parezcan, son grandes nadadores y están dotados de una espesa piel que les protege de las frías temperaturas de los ríos, lugares donde les encanta zambullirse para capturar salmones y otros peces. De hecho, cuando se produce la migración del salmón es cuando el oso coge su mayor peso, engordando unos 100 kilos nada menos.
Y sin más, os dejo disfrutar con nuestro protagonista, hay que reconocer que tiene un estilo muy olímpico.
¡Hasta la próxima!





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